domingo, 4 de agosto de 2013

AyB 361 - 07 Febrero 2013

AyB 361 - 07 Febrero 2013






ALCALDÍAS Y ARQUITECTOS

 
1 Las alcaldías tienen una de las competencias más directas que impactan la cotidianidad en las ciudades: la planificación y el desarrollo urbano. Es decir, vialidad local, transporte público, vivienda social, saneamiento ambiental, aseo urbano, atención primaria en salud y en educación, cultura, deporte, policía, agua potable, electricidad, alcantarillado, aguas servidas, cementerios, parques, jardines, etc.
2 Todo ello es parte de la formación de arquitectos, urbanistas, ingenieros, educadores, sanitaristas, etc. Por lo tanto, para manejar un municipio que requiere, entre otros temas, saber sobre planificación y desarrollo urbano, la participación de estos niveles de capacitación, es absolutamente indispensable, pero siempre al lado de las comunidades locales. Las ciudades de hoy las deben seguir construyendo sus habitantes, pero con mejores herramientas.

3 Un ejemplo: Caracas. Hoy, la comprensión de esta realidad, ha permitido que la alcaldía de Libertador, esté gestionando la recuperación y transformación más significativa, por su magnitud, calidad y profundidad, que nunca antes se haya visto en la ciudad. Se está afrontando el problema más grave que es la pobreza, no sólo con planes educativos, de salud, sino también a través de intervenciones decisivas para recuperar o crear nuevos espacios públicos para usos productivos, culturales, deportivos, residenciales, contemplativos, pasivos y para la movilidad peatonal y en bicicletas. Esta alcaldía es un caso único, o casi, dentro de las 334 restantes.
4 Esto ha sido prioritario, sostenido y exitoso por dos razones cardinales. Porque materializa la ideología de los actuales huracanes de cambios. Y porque el alcalde incluyó con la relevancia necesaria en su gestión, el desarrollo urbano, el espacio urbano, y constituyó un equipo transdisciplinario para transformarlo, en el cual, los arquitectos tienen un rol principal (disculpen las otras especialidades).

5 Esto viene a colación, porque en julio próximo habrá elecciones locales. Para escoger candidatos, es clave que ello sea una de las premisas para su selección. ¡Ojo!, no es que sean arquitectos o ingenieros los alcaldes, lo cual puede ser bueno en ciertos casos, no, sino que se entienda que ¡los municipios son pueblos y ciudades!, mayoritariamente, y que la planificación y el desarrollo urbano son competencia de arquitectos e ingenieros, y, obvio, de otros. Hay que profesionalizar al municipio para que el poder popular tenga los medios precisos para hacer mejores ciudades.
6 Es en los ámbitos primarios, consejo comunal y comuna o parroquia y municipio, donde crecerán las raíces eficaces para garantizar la irreversibilidad de los cambios y la evolución radical del país y sus gentes. Escoger alcaldes es una decisión trascendental. Cualquiera no puede serlo. Que no funcione la “Nomenklatura”. Observen nuestras ciudades y sus entornos, y se explicarán estas reflexiones.
 

RIESGO SÍSMICO EN EL KM 7

Oscar A. López

La Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) es un esfuerzo único en el país, que tiene el noble fin de proveer viviendas confortables y seguras a millones de venezolanos. Ella también apunta a corregir las nefastas políticas que durante décadas permitieron la improvisación y la anarquía en la construcción lo que originó miles de barrios caracterizados por la extrema concentración de viviendas, la inseguridad de las construcciones y la carencia de servicios básicos y espacios públicos para la educación y el entretenimiento.

Además de producir viviendas, la GMVV debe ir acompañada de planificación urbana, de estudios y proyectos y de una gerencia responsable y eficiente. Las viviendas deberán ser funcionales, respetuosas del ambiente y facilitadoras de la integración y de la convivencia en comunidad. Pero también deberán garantizar la seguridad ante las cargas debido a su uso, el viento, lluvias y sismos.
En el Kilómetro 7 de la carretera Panamericana con el patrocinio de un ministerio se han estado construyendo un grupo de edificios de cinco pisos cuya estructura es a base de paredes de bloques de concreto, con una celda rellena de concreto entre bloques, sin refuerzo metálico dentro de los muros.

Estas construcciones de conducta frágil están prohibidas en países donde ocurren terremotos. En Costa Rica, el Código Sísmico comienza diciendo: “Se prohíbe construir edificaciones que posean sistemas estructurales frágiles”. En California estos edificios están prohibidos y la Ley URM de 1986 obliga a reforzar todos los edificios de esta clase construidos en el pasado. En Colombia sólo se permiten en zonas de baja amenaza y hasta 2 pisos de altura.
Caracas está situada en una zona de elevada amenaza sísmica. La norma sismorresistente exige que las construcciones sean dúctiles, propiedad necesaria contra los terremotos. Los edificios del Km. 7 no poseen esta cualidad.

Un estudio técnico (2011) escrito por dos expertos en Ingeniería Sismorresistente cuando se iniciaba la construcción de estos edificios, recomendó la “realización de un proyecto de rehabilitación estructural acorde con la amenaza sísmica a la cual se encuentran expuestos”. ¿Se ha seguido esta recomendación?

Los futuros usuarios tienen derecho a conocer el grado de seguridad de las viviendas que están adquiriendo. El Estado tiene la obligación de entregar viviendas que garanticen la seguridad. Hacerlo de otra manera pondría en peligro el éxito de esa extraordinaria iniciativa que es la GMVV.

 

 Anécdotas de la Caracas de antier. Contaba el Arq. Leopoldo “Polito” Martínez Olavarría, quien fue Director-Gerente del Banco Obrero en los años 40 y 60, que “cuando era un mozalbete y trabajaba en la Casa Boulton, como mensajero de confianza, dentro de mis obligaciones figuraba llevar los depósitos semanales de la Casa, situada en la esquina de El Chorro hasta el Banco de Venezuela, a unas dos cuadras. Un obrero, a quien yo acompañaba, llevaba el dinero que llegaba a dos millones de bolívares, en morocotas (monedas de oro) y otras monedas de plata, en una carretilla al descubierto. En el trayecto, había gran afluencia de personas que cargaban víveres y otras mercancías que llevaban a vender al mercado de San Jacinto, a media cuadra de la esquina de El Chorro –hoy Plaza El Venezolano- donde los vendedores al verme comentaban entre chirigotas: “Ahí viene el gordito con ese rialeeero”. A veces cuando me dilataba un poco me esperaba en la puerta el Sr. Carlos Osío, alto empleado del Banco”.

Universidades y necesidades profesionales. La directora de patrimonio de la UCV declaró que no hay expertos en el país para mantener las obras de arte de esa institución. ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo explicar que un patrimonio nacional reconocido universalmente, como la UCV, carezca de las especialidades indispensables para mantenerlo? ¿Pasará igual con otras especialidades vitales para estos momentos de cambios inéditos?

Universidades y la ciudad. ¿Hasta cuándo la mayoría de los espacios universitarios estarán abiertos sólo para sí mismos? ¿Qué tal si en agosto, diciembre y semana santa (casi tres meses más 100 sábados y domingos), se abren a la ciudad con actividades culturales, deportivas, recreativas, gastronómicas? ¿Qué tal si durante el resto del año también, aunque con menor intensidad según las exigencias de formación que les toca? ¿Qué tal un plan para incorporar a las universidades como espacios públicos urbanos, con ciertos límites, y dejen de ser exclusivos, casi privados, y sobre todo subutilizados?


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