miércoles, 1 de mayo de 2013

AyB 293 - 13 Octubre 2011

AyB 293 - 13 Octubre 2011








EL PARAISO PERDIDO


 

Caracas 1948. 610.000 habitantes, sin congestión de tráfico, con bajísima delincuencia, con grandes extensiones de terrenos libres, verdes, a su alrededor, clima fresco, primer presidente elegido por voto popular directo, abundante petróleo para sembrar. Muchas cosas más, hermosas y también abominables. Pero otro mundo liquidado por la perspectiva del desarrollo. ¿Tiene remedio Caracas? ¿Por qué no? Oportunidades existen para mejorar sensiblemente su calidad de vida.

Una de ellas es la presencia de áreas importantes que en su origen tuvieron su función y su objetivo pero con el paso de los años se han hecho obsoletas, irreconciliables con la nueva vida urbana que las ha rodeado y sobrepasado. Este es un fenómeno que se ha dado y se está dando a escala mundial. Las grandes zonas militares, industriales, aeropuertos y grandes complejos similares se están reubicando en sitios más adecuados y los terrenos liberados ocupados por grandes equipamientos colectivos no exentos de la presencia de viviendas. Son famosos los casos de Paris y Barcelona. En Caracas hay situaciones de este tipo y representan una extraordinaria oportunidad para acciones que eleven considerablemente la calidad de vida de la ciudadanía.

Ahí está el antiguo aereopuerto de La Carlota, con algo más de 100 Ha., magnifica accesibilidad teórica a través de medios masivos de transporte colectivo y una excelente y casi céntrica ubicación. Desde que se prohibió su uso como aereopuerto han surgido muchas propuestas sobre el uso que debe darse a esos terrenos. Algunas de viviendas, felizmente desechadas, y otras con ideas nunca sometidas a la discusión pública. Ahora existe un Decreto que define al antiguo aereopuerto como Parque Simón Bolívar.

La importancia de La Carlota, para Caracas y su zona de influencia es demasiado grande como para que se produzca una carrera desenfrenada para que alguna individualidad aproveche la oportunidad para darle forma a su destino. El proyecto, el diseño, es demasiado importante y es más que nunca poner en competencia todo el talento creador de nuestros mejores arquitectos. Hay tiempo para ello. Pero antes de abrir el concurso de diseño hay que llegar a un consenso amplio sobre el contenido, es decir sobre las actividades que se van a ubicar en ese terreno, su tamaño relativo y absoluto, sus relaciones y su secuencia de realización, con la previsión de adecuadas interfases entre las tapas. En resumen hay que tener un buen programa, bien estudiado y consensuado que sirva de base, de término de referencia, para el concurso de diseño.

Aquí van algunas ideas sobre un programa muy preliminar encargado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología hace unos 3 años. El objetivo general básico había sido establecido y definía un marco amplio: el Parque debería albergar espacios recreativos e interactivos, basados en la ciencia y la tecnología, así como un área ferial. Indudablemente que las actividades a localizar tenían que considerarse como equipamientos colectivos metropolitanos, pensados por lo menos para la Región Capital (Distrito Capital, Vargas, Miranda), y que impactaran con fuerza en el aumento de la calidad de vida. Un criterio fundamental fue que los visitantes deberían salir con el deseo de volver. Por lo tanto las actividades tienen que ser agradables y atractivas. Durante su permanencia deberían recibir informaciones valiosas para incrementar su saber y su nivel de conciencia. Sobre la realidad y la historia nacional y universal y motivar su interés por la ciencia y la tecnología, siempre de forma interactiva. El tiempo libre y su uso creativo en nuestra época se ha trasformado en un derecho humano fundamental, la nueva ciudadanía exige ampliar y democratizar esferas de la vida social y personal que antes estaban reservadas a estratos privilegiados. Esta debe ser la base conceptual para definir los usos de La Carlota.

¿Cuáles son las actividades urbanas que calificarían para ubicarse en el Parque Simón Bolívar? ¿Existen lugares adecuados y suficientes para estas actividades dentro del Área Metropolitana? Podemos señalar entre otras algunas que calificarían perfectamente pero que ya funcionan en otros sitios y por lo tanto no requieren ser localizadas en el Parque Simón Bolívar. Grandes eventos políticos. Desde hace años la Avenida Bolívar, del Silencio al Teresa Carreño, ha demostrado ser capaz y a veces demasiado grande para las grandes concentraciones políticas. Grandes eventos deportivos. Los estadios universitarios rara vez se llenan. Ninguno de los proyectos manejados para construir otros estadios en Caracas ha prosperado. Espectáculos musicales importantes. Normalmente no requieren instalaciones especiales y se realizan en los estadios universitarios o el campus de la Simón Bolívar y también en La Carlota, pero no requieren un área reservada específicamente para ellos. Parques para la recreación pasiva. Tienen sus fanáticos que juran que no hay suficientes en Caracas y hasta sueñan con idílicas lagunas llenas de patos. La verdad es que no son necesarios parques pasivos grandes. Están los Parques Nacionales que forman el Cinturón Verde Protector del A.M. de Caracas y muchísimos parques y paseos internos.

En cambio hay varios que faltan por completo o son muy insuficientes: Instalaciones para grandes ferias rotativas y grandes exposiciones semi permanentes. Instalaciones para congresos, convenciones y otras grandes reuniones  nacionales e internacionales importantes, parques temáticos prácticamente inexistentes en nuestro país y con gran auge en el exterior, museos y galerías con moderna dinámica y ámbitos como el histórico, antropológico, movimientos sociales, tecnologías de punta y similares. Estas instalaciones requieren áreas de terreno cubiertas de poca extensión y quedaría además un altísimo porcentaje del terreno sin techar, áreas libres de recreación y socialización activa. Nunca pasiva. Habría mucho más que decir.


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