domingo, 26 de mayo de 2013

AyB 332 - 19 Julio 2012

AyB 332 - 19 Julio 2012






LA NUEVA CIUDAD

1 Las próximas ciudades venezolanas son de dos tipos. Las actuales como Caracas, Calabozo, y San Diego de Cabrutica. Las nuevas como Ciudad Caribia, Ciudad Belén y Ciudad Mariches. Las primeras, las actuales, al evolucionar y transformarse según sus propias dinámicas, cambiarán su realidad actual. Para bien o para peor. Depende. Pero en un tiempo determinado deben ser distintas. Por eso decimos, forzando el razonamiento, que serán también nuevas ciudades. Las segundas, obviamente lo son.

2 La clave está en la concepción y forma en que evolucionen. Las actuales, con sus defectos, podrían ser ciudades mejores, funcionales, gratas, eficientes, seguras, sustentables, bellas. Ello está sujeto a la forma de enfocar su transformación. Por el otro lado, las nuevas ciudades podrían ser tan defectuosas como las actuales si se conciben con los mismos parámetros en que éstas fueron creadas y conducidas.
3 ¿Qué hace la diferencia? La ciudad es la expresión física de la sociedad que la conforma. De su ideología, economía, cultura, historia. La ciudad no es neutra. Como no lo es una catedral, un estadio, una autopista o un centro comercial. Cada uno, de estos “monumentos”, responde a una cuota de poder de la sociedad. La ciudad es el resultado de un juego ideológico y de fuerzas.

4 Por ello una sede bancaria resalta sobre un colegio público. O un Mall tiende a suplantar al bulevar, a la calle, como espacio social. O un estadio para 40 mil espectadores es mejor que 40 mil pequeñas canchas desparramadas en barrios y urbanizaciones. O una autopista, y su segundo piso, son prioridad ante un eficiente sistema de autobuses urbanos.

5 Entonces ¿qué hacer? Es impelable concebir la nueva ciudad con un pensamiento distinto al aplicado en la concepción que la condujo a la situación actual. Eso implica revisar y transformar radicalmente, nuestros más profundos conocimientos, valores y enfoques. Si no lo hacemos, estaremos reproduciendo, sin querer queriendo, la ciudad ineficiente, insegura, desagradable, sucia, es decir, costosa social, económica y humanamente hablando.

6 La ciudad es uno de los más grandes resultados de una sociedad. Paradójicamente, al mismo tiempo, es uno de los temas obviados o relegados a una baja prioridad, en nuestro caso. Un proceso de cambios sociales, políticos y económicos, requiere generar nuevos conceptos urbanos. Debe precisar cómo vive la gente. Como estudia, trabaja, se divierte, se cura, se mueve. En las nuevas ciudades, y en la transformación de las existentes, se deben cambiar los actuales enfoques de movilidad, cultura, educación, salud, recreación, deporte y todo lo que en ellas acontece.

7 Si no es así, la gestión del cambio en los nuevos territorios a desarrollar, con carácter estratégico, reproducirá en los pequeños y tradicionales pueblos, lo que justamente queremos evitar. San Diego de Cabrutica no puede ser Caracas. Debe ser mejor que Caracas, pero sobre todo, radicalmente diferente. Debe responder a sus propias circunstancias.
8 ¿Cómo? Esa es nuestra tarea. Ese es el desafío. Hay que transformar a San Diego de Cabrutica allí mismo. Con su gente, sus cárcavas, su clima, su economía, su escala. Hay que esparcir por todo el territorio venezolano, nuestro conocimiento y visión, para que se amalgamen en la más vigorosa mezcla de futuro, con el conocimiento y visión de aquellos a quienes queremos “resolverles” sus vidas. Cambiamos la “tradicional” visión sobre la ciudad o perderemos la inédita oportunidad actual.
 

Transparencia. Grata sorpresa la recién creada y transparente sala de prensa en la esquina de Gradillas, en plena Plaza Bolívar, en Caracas. La vemos como una idea aplicable masivamente en la ciudad. Hasta altas horas nocturnas ese espacio está integrado visualmente a la calle y a su entorno inmediato. Imaginemos sólo un momento, la enorme cantidad de otros casos que se podrían repetir en Caracas y generar espacios de usos nocturnos alumbrando y dándole mayor seguridad a la vecindad. Sería un pequeño pero significativo aporte a la seguridad, tanto de la calle como del propio edificio o recinto.

¿Escuelas o cárceles? Contrario a lo anterior, muchas escuelas, liceos y otros edificios, hasta de salud, están tan cercados y amurallados, que cuesta identificar si es un centro educativo o penal. ¿Cómo se forman niños, adolescentes y jóvenes, en espacios con características contrarias a la educación? Con las previsiones del caso, es recomendable una estrategia para tumbar esos esperpénticos cerramientos y abrir a la calle, a la plaza, al campo de juego, a todos los liceos, escuelas, ambulatorios y edificaciones públicas. Eso obligaría a re-estructurar la organización y seguridad urbana dentro de un enfoque diferente al actual. Sería reflejar nuestros cambios en lo físico. Terrenos y edificaciones amuralladas son consecuencia de una sociedad enferma. Debemos curarnos con urgencia.

Obras a salvo de temblores. En Argentina, desde 2013, todas las obras de construcción públicas y privadas, llevadas adelante por el gobierno nacional, deberán contar con sistemas de protección sísmica. Los reglamentos vigentes datan de hace 30 años, por lo que resultan obsoletos frente a los cambios técnicos y la actualización de códigos internacionales y regionales. En Venezuela existe hoy la incertidumbre del control sísmico de las estructuras, porque desde 1987 las alcaldías delegaron esa responsabilidad a los calculistas e ingenieros estructurales. Es primordial revisar esto. La Misión Vivienda tiene frente a si la construcción masiva de viviendas durante 10 años más, que deben ser todas, toditas, resistentes ante el sismo.

El día después ¿Existe un protocolo orientado a encauzar la convivencia? Se pregunta Francisco Vázquez. Dice que en el Monstruo de El Conde, paquidérmica construcción descuadrada en las manzanas circundantes, que está en la Av. Lecuna, ponen música a un volumen como para que se escuche a dos cuadras, hasta el amanecer y más allá. Los niños juegan en las áreas comunes porque no tienen donde hacerlo. Estas cosas, así como lo concerniente a las mascotas y a la conservación de un ambiente limpio ¿están contempladas en el día después de la adjudicación de las viviendas? Lo elemental que implica el respeto del prójimo ¿está previsto? Muy pertinente la duda del asiduo lector.

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