miércoles, 1 de mayo de 2013

AyB 298 - 17 Noviembre 2011

AyB 298 - 17 Noviembre 2011






ESTRUCTURAR EL TERRITORIO


El territorio es la base física, espacial, sobre la cual se desarrolla una sociedad, su población y todas las actividades que ésta debe realizar para vivir bien y compartir con otras sociedades. Por el territorio hubo, hay y habrá guerras. El territorio está determinado por el uso y aprovechamiento que le den sus habitantes. Por la forma como esos habitantes interpretan y conciben el mundo, por su cultura, por su grado de conocimiento de la realidad y sus componentes. Entonces, la responsabilidad y competencia de los gobiernos, con respecto al territorio, es importantísima. Porque es la instancia desde la cual se tiene la visión integral y completa del país, de su gente, de las potencialidades, limitaciones, recursos. Por ello una de las funciones claves del gobierno es estructurar y mantener el territorio. Es decir, organizarlo, ordenarlo, constituirlo, disponerlo.
 

PREVENCIÓN Y CURACIÓN


Hay dos maneras de intervenir el territorio. Con acciones nuevas que las podríamos calificar de preventivas. Porque son planificadas para que cumplan con objetivos y metas a largo, mediano y corto plazo. Por ejemplo, ante la inmediata y enorme inversión en una región, como la Faja Petrolífera del Orinoco, se deben planificar, programar y ejecutar grandes obras de infraestructura para facilitar el óptimo desempeño de las actividades económicas y productivas, así como una excelente calidad de vida de la población residente actualmente y la nueva por asentarse, atraída por las oportunidades de empleo. Esa intervención nueva, persigue crear los medios oportunos y adecuados para garantizar la seguridad integral de las personas y de las actividades a desarrollar. Por eso son preventivas, porque anticipan lo que sucederá y aseguran que lo que se planificó se ejecute según lo previsto y deseado.

La segunda manera es correctiva, es decir, para modificar y mejorar lo que funciona mal, o no cumple a cabalidad con lo deseado. Es el caso de los barrios. Son asentamientos que durante el tiempo han evolucionado y aún no logran ser ámbitos urbanos con la calidad y seguridad necesaria para que sus pobladores vivan con satisfacción. Allí hay que realizar grandes inversiones para transformar aquellos que tienen potencial de convertirse en áreas urbanas con accesibilidad, transporte, empleo, equipamientos y servicios, de calidad. En otros casos mudarlos a sitios con los estándares de vida que nuestra sociedad requiere.
 

CONTROL Y MANTENIMIENTO


Pero además, en ambas formas de intervenir el territorio, es indispensable el control y mantenimiento de las infraestructuras construidas o mejoradas. A continuación lo demostraremos con un aporte del Ing. José Luis López (lopezjoseluis7@gmail.com) del Instituto de Mecánica de Fluidos (UCV).

 

ALERTA EN VARGAS


 1 En vísperas del aniversario 12 del desastre de 1999, es necesario alertar sobre las condiciones en que se encuentran hoy muchas de las obras construidas para la mitigación de riesgos hidrometeorológicos en ese estado. Hay que reconocer el esfuerzo hecho por las autoridades, sobretodo Corpovargas, construyendo 63 diques de retención de sedimentos (antes solo existían cuatro).

2 Investigaciones recientes muestran que muchas de estas presas están casi totalmente sedimentadas. Su capacidad para proteger a las poblaciones aguas abajo se ha reducido significativamente. De 11 presas visitadas en 2011, nueve presentaban un alto grado de sedimentación (mayor al 80% de su capacidad) de las cuales seis estaban totalmente sedimentadas. El rápido proceso de colmatación se asocia a los elevados sedimentos que generan las cuencas y son transportados por las quebradas durante las crecientes.

3 Por ejemplo, las lluvias de noviembre de 2010 produjeron en la cuenca de la quebrada Camurí Grande, 160.000 m3 de material sedimentario y restos vegetales, los cuales fueron retenidos por las seis presas construidas en los tramos inferiores de la cuenca. Esto contribuyó a evitar la sedimentación del cauce aguas abajo impidiendo inundaciones, como sucedió en los eventos catastróficos de 1999 y 2005. Es indudable que estas obras cumplieron su función y retuvieron el material de arrastre, pero su capacidad actual para almacenar sedimentos se ha reducido a menos del 10% de su potencial.

4 Nuevos procesos geomorfológicos, erosión y degradación del lecho, han comenzado a ocurrir en los tramos aguas abajo de las presas, ocasionando descensos en el fondo de los cauces que han alcanzado hasta tres metros de profundidad al pie de las obras de control. Esto ha contribuido a la falla de algunos diques, contradiques y estructuras de disipación, construidos en gaviones y en concreto, así como también a la fractura de algunas de las losas del fondo y muros laterales de las canalizaciones. El colapso de algunas de estas obras pudiera producirse de no tomar medidas inaplazables para reparar los daños existentes en las mismas. No se pueden dejar a la deriva las obras construidas para mitigación de riesgos.


RECOMENDACIONES APREMIANTES


  • Crear una comisión de especialistas, de alto nivel y permanente, para la protección contra aludes torrenciales en el Warairarepano, que haga el seguimiento y control necesarios para el resguardo de Vargas y Caracas.
  • Evaluar el estado actual de diques y canalizaciones, identificar los procesos geomorfológicos desencadenados y adoptar medidas correctivas.
  • A corto plazo debe restablecerse la capacidad de retención de los diques mediante la extracción del material acumulado.
  • A mediano y largo plazo deberán construirse como mínimo 100 nuevas presas. Para lo cual se requieren urgentes y nuevos estudios sobre la producción y disponibilidad de sedimentos bajo condiciones meteorológicas extremas.

Estos serían los primeros pasos en la dirección correcta.

Colapso parcial del dique Nº 3 de Camurí Grande. 2011.
 
Sedimentación total del dique N° 2 sobre el río Camurí Grande sin capacidad para atrapar sedimentos. 2011.

 



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