jueves, 4 de abril de 2013

AyB 188 - 11 Junio 2009

AyB 188 - 11 Junio 2009

Ultimas Noticias | Jueves 11 de Junio de 2009


Henrique Hernández Alejandro López Alfredo Roffé
acerasybrocales@gmail.com

Urbanización Cacique Tiuna, La Rinconada, Caracas
 

La "incógnita de la fórmula" de la vivienda


Las dos últimas semanas han sido intensas en vivienda. El Presidente resalta el tema. Otorga recursos. Da ideas. Se reúne con los Consejos Comunales de Gramovén varias veces. Visita a Ciudad Caricia. Exalta a Ciudad Belén. "Dando y Dando" se realiza en el recién inaugurado conjunto Cacique Tiuna en el Poliedro.

Las cámaras privadas de la construcción publican remitidos y aseguran la posibilidad de construir 200 mil viviendas por año. El índice Inpc es motivo de debate para su eliminación. En la prensa proliferan noticias sobre las invasiones no controladas de tierras y edificios. Es un momento estelar.

La vivienda está sobre el tapete acorde con su importancia y también a su debilidad. Chávez exhorta a despejar la incógnita de la fórmula para que la vivienda arranque y se empareje con los sectores exitosos de la revolución, en plena aceleración. Realiza desesperados esfuerzos para despejar la incógnita.

Destaca la planificación, el rol de Petrocasa, la organización y capacitación populares, los materiales de construcción, la exigente consideración de la producción como parte fundamental de los nuevos desarrollos, la reubicación y reordenamiento de barrios, las facilidades de créditos, el subsidio. Hasta "inventa el agua tibia" cuando dice que no es posible que las casas otorgadas sean vendidas por sus beneficiarios (eso se ha exigido espasmódicamente en Venezuela pero no ha sido política).

Pide que no se puedan vender.

Que sean para los descendientes. ¡Qué dirán los que ven amenazada la propiedad privada! Si hasta hereditaria la proclama el Presidente.

Formula un plan con tres programas: sustitución de ranchos, rehabilitación de viviendas y nuevas microviviendas en espacios urbanos aptos.

En fin, el Presidente asumió directamente con su enorme energía, claridad y capacidad de movilización popular, la cruzada por la vivienda. Está dispuesto a despejar la incógnita contra viento y marea, léase burocracia, ineficiencia y ausencia de visión política y técnica sobre los problemas urbanos y de vivienda. Desde esta página hemos derramado esfuerzos para debatir qué hacer en vivienda, señalando caminos, errores, soluciones, dudas, autocríticas. Pues bien, con el riesgo de excedernos en insistencia, hasta la terquedad, ahí van tres claves para despejar la incógnita.
Adelantarse a las invasiones debidas a que la oferta es mucho menor que la demanda. Para ello sólo, sólo es posible, ofreciendo en paralelo a los otros programas mencionados, vivienda progresiva mediante la producción masiva de tierra urbanizada y asistencia técnica para que la gente construya su vivienda en forma gradual. Así se atienden a más con lo mínimo y en menor tiempo. No como ahora, cuando muy pocos obtienen vivienda buena y una inmensa mayoría tiene que invadir o vivir mal. Equidad versus inequidad.
Industrializar la construcción (producción, comercialización y montaje) a través de la proliferación de pequeñas unidades productivas, con tecnologías diversas, abiertas y de fácil manejo por la gente.

No sólo controlar las fuentes de insumos (Sidor, cementeras, agregados). Integralidad versus parcialidad.
Y para que la fórmula sea perfecta, la calidad es esencial.

El diseño de conjunto de las viviendas, alineadas en perfecta, absurda, inhumana y hasta insensata formación o lo que llaman "orden cerrado", como las de Petrocasa y el ejemplo de Cacique Tiuna en el Poliedro, es de tan pésima calidad como la que prevaleció en la llamada Cuarta República y aún perdura en la Quinta. El diseño del "caparazón" de la vivienda es bueno pero su agrupación sea en edificios o casas, es increíblemente ¡malísimo! Insoportablemente contrario a la calidad de vida comunitaria de un nuevo socialismo. Innovación versus conservadurismo.

Estas tres variables aclararían la fórmula. Pero más aún, contribuyen junto a las otras acciones que el gobierno ha y está aplicando, algunas señaladas anteriormente, por supuesto bajo una estrategia de desarrollo urbano, contribuyen, reiteramos, a desatar las fuerzas creadoras populares amalgamadas a la visión ideológica de una nueva sociedad que intentamos construir. Contra un pasado sin salidas y contra nuestros propios miedos e ignorancia, pero hacia un sueño posible y realizable.

200 mil al año


La Cámara de la Construcción y la Cámara Inmobiliaria demuestran su júbilo ante la situación actual de la construcción de viviendas en el país. En un aviso en la prensa, fechado 26.5.09 proclaman que el Gobierno nacional puede construir 200.000 viviendas por año.

Los promotores privados construyeron unas 10.700 viviendas en 2.005, 29.600 en 2.006, 28.100 en 2.007 y 45.600 en 2.008. Para finales de 2.008 estaban en proceso "de construcción", moderado por un prudente o "de inicio", 271.000 nuevas viviendas. ¡¡Cifras asombrosas!! Nos encantaría saber dónde están.

Así que tenemos el futuro asegurado y la vivienda dejará de ser problema. Claro, siempre que continúen las políticas del gobierno revolucionario que han hecho posible el milagro: subsidios, créditos, cartera hipotecaria obligatoria para los bancos privados y la vigencia del esquema del Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Este Índice les permite a los constructores ir vendiendo las viviendas a medida que se construyen y sobre todo, ir aumentando los precios de esas viviendas durante el proceso para cubrir los efectos de la inflación. La verdadera razón de la publicación de este aviso es que el gobierno está anunciando medidas regulatorias para la aplicación del sistema de aumento de precios que intentará, después de consumado el delito, reparar los múltiples abusos que ha producido este sistema.

Es verdad que la Cámara de la Construcción y la Inmobiliaria tienen que estar contentas. Son prácticamente las únicas industrias que no han sido tocadas por el proceso de socialización de la producción y gozan de un pleno respaldo oficial que sigue aplicando el antiguo esquema de producción gobierno-contrata-empresa privada. La revolución socialista todavía espera dar los primeros pasos en los cambios de las relaciones de producción y por lo tanto es lógico que las Cámaras manifiesten su entusiasmo.

Pero todo lo demás es una descomunal manipulación. La construcción de 200.000 viviendas al año con los sistemas de producción actuales es una imposibilidad y se juega con las palabras no siempre para ganar puntos en el viaje al cielo.


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