martes, 9 de abril de 2013

AyB 217 - 15 Abril 2010

AyB 217 - 15 Abril 2010

Alejandro López y Alfredo Roffé
acerasybrocales@gmail.com


Producción comunitaria de vivienda

 
En esta página insistimos en cambiar los modos de producción. Por una parte la construcción convencional debe aplicarse en la menor porción de la inversión para producir viviendas “completas” (acabadas) para familias muy pobres, damnificadas y ciertos funcionarios. También algunos programas de los convenios internacionales. Este modo de producción ha sido desde 1928, cuando se fundó el Banco Obrero, una terca muestra de fracasos con honrosas excepciones (BO años 60, El Silencio). La mayor inversión debe dirigirse a un modo de producción donde el gobierno provea la tierra urbanizada, los equipamientos, la asistencia técnica y financiera, para hacer estallar la capacidad y creatividad popular, masivamente y poner en funcionamiento la más amplia operación de construcción de viviendas por la gente ¡Ojala alguien tenga oídos y ojos!.

Las zonas industriales se crearon hace años. Las ciudades han crecido y ellas han dejado de ser lo que fueron. Hoy son importantes áreas para el reordenamiento urbano. El que el presidente mande a tomarlas es una reacción lógica ante la ineficiencia de los entes locales que debieron prever su uso en planes urbanos y no lo hicieron ni lo hacen. Es tal el desmadre urbano y sus responsables (alcaldes, concejos municipales y privados) que hasta Chávez, que no tiene ni el conocimiento ni la experiencia en esos temas sugiere medidas avanzadas y de real impacto para transformar las ciudades.

Sabana Grande. Es impactante la diferencia del bulevar caraqueño en plena construcción. Cambió, al prever un solo nivel y eliminar la diferenciación de calzadas y aceras y limitar algunas circulaciones en el bulevar y en las transversales. Tremendo reto tiene ahora la alcaldía para usarlo, mantenerlo y sobre todo regularlo, para que motos, buhoneros, ventas ambulantes, avisos y publicidades, etc., regresen al redil saliendo de la actual anarquía y abusos al espacio público disfrutable. Encomiable ejemplo de la gestión de PDVSA La Estancia.

La vivienda hay que planificarla y ejecutarla como hicimos el viaducto a La Guaira. Aceras y Brocales


Tiempos bien gastados


Existe un solo método racional, y por lo tanto eficaz para la sociedad, de construcción de viviendas y su entorno urbano. Este método tiene una primera fase, que son los estudios previos. Entre ellos, está la planificación de las metas (cantidad, tipo, ubicación y tiempo de construcción, fuentes de financiamiento, todos genéricos, de las viviendas y el urbanismo respectivo). Luego viene la programación específica (selección y apropiación del terreno, estudio de suelos, levantamiento topográfico, disponibilidad de servicios de infraestructura, normativa legal, consenso social, aseguramiento del financiamiento, tipologías de edificaciones y servicios). La parte final de los estudios previos son los proyectos, el análisis del impacto ambiental y el plan de gestión de la construcción. Este es un proceso largo y pocas actividades se pueden hacer simultáneamente. El famoso PERT, el diagrama del camino crítico, ejemplifica gráficamente esta situación. Sólo en este momento se puede iniciar el proceso de construcción. Cualquier omisión lleva al fracaso, mientras más omisiones, más graves y rotundos los fracasos. Se han intentado experiencias de reducir tiempos, como la llamada "proyecto-construcción" pero sus resultados han sido poco evaluados o ignorados. Cualquiera que sea la manera de construir (industrializada o manual, sistémica o particularizada, estadal o privada, comunitaria o anárquica) tiene que pasar por este largo proceso. Sin embargo este proceso, que es largo en la situación actual, podría agilizarse extraordinariamente si se cambian las relaciones de producción, sin saltarse o eliminar partes. En la construcción se pueden recortar tiempos según los métodos constructivos, antes no. Si no cambian las relaciones de producción vigentes en nuestro país, es inútil ordenarle al mamón que produzca mangos. En la práctica nacional lo habitual son las órdenes, de allí que sólo recolectemos mamones. Todo lo dicho es sencillo y conocido. ¿Por qué no terminamos de aceptarlo y aplicarlo?

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