jueves, 7 de marzo de 2013

AyB 102 - 13 Septiembre 2007

Ultimas Noticias | Jueves 13 de Septiembre de 2007


Otra vez las casas de plástico

Henrique Hernández / Alejandro López /Juan Pedro Posani / Alfredo Roffé
acerasybrocales@gmail.com

 
Lectores y amigos nos han escrito o llamado para compartir su preocupación acerca de la calidad de las viviendas en PVC que está produciendo la flamante fábrica de Petrocasa. Las preguntas conciernen las dimensiones, su durabilidad y sobre todo la posibilidad de que sean tóxicas en algún grado.

Conviene insistir en que, por lo que hemos podido constatar, lo dijimos hace unas semanas, la fábrica es A número UNO. Que los pobladores de ranchos que luego de construir sus propias casas, la reciben y la viven, están absolutamente felices. Que el proceso de construcción es relativamente sencillo y rápido. Que los costos son realmente bajos.

Todos los aspectos señalados pues, son altamente positivos.

¿Dónde hay problemas? A nuestro juicio debe haber un mejor diseño de los tipos en producción. Casas donde no se puede guindar un chinchorro, donde no hay un verdadero corredor, donde las cocinas son como de pequeño apartamento de clase media, o donde para tener acceso al patio trasero hay que abrir una puerta en el concreto, son casas por supuesto muy buenas comparadas con los ranchos de donde vienen sus nuevos habitantes, pero nada flexibles y poco cónsonas con la idiosincracia del pueblo. Con la participación de arquitectos competentes se pueden reorientar fácilmente los resultados, logrando flexibilidad y hasta economía y sobre todo funcionalidad de usos, bien ajustada a las particularidades de vida de los habitantes de nuestras diferentes regiones. Queda por resolver todavía el paso de la producción de tipos únicos de viviendas a la producción de verdaderos componentes constructivos que permitan diferentes combinaciones.

Para ello, coherentemente, habría sido necesario planificar previamente las formas de distribución al "mayor y al detal". Tampoco queda claro de qué manera se ubican los terrenos necesarios y quien los expropia, urbaniza y provee de servicios. Y sobre todo sorprende saber que el Ministerio del Poder Popular para la Vivienda y el Hábitat no tiene velas en el asunto y no ha tenido nada que ver hasta ahora con este gigantesco programa de sustitución de ranchos y de nuevas viviendas.

Más seria aún, nos parece, es la urgencia de encontrar formas y razones elocuentes y claras de desmentir las controvertidas acusaciones internacionales que se le hacen al material en sí. Sería muy negativo, desde todo punto de vista, que se consolidase la idea de la toxicidad del PVC y de sus aditivos.

Para ello Petrocasa debería, se nos permita insistir en ello con las mejores intenciones, explicar por qué ese material no es perjudicial a corto o a largo plazo para la salud humana.

Debe haber, suponemos, estudios científicos serios y comprobados, realizados previamente a las ingentes inversiones, por sus técnicos y especialistas, que los asistan en sus desmentidos. ¿Cuál es el problema en hacerlos públicos? La palabra a los amigos de Petrocasa.

RANGEL Y LA CARLOTA José Vicente Rangel ha intervenido varias veces, por escrito y en televisión, sobre el tema de la viviendas en La Carlota.

Coincidimos una vez más en lo esencial: ¿A quién hay que recurrir para parar ese disparate? ¿ A qué se deben estas decisiones en contra hasta de las indicaciones del Presidente? JVR también se lo pregunta.

¿Por qué un programa masivo de urbanización de tierra?

Al ministro de la Vivienda

En la Venezuela Bolivariana, la cuestión urbana y habitacional sigue pendiente. Aún están ausentes síntomas que inciten al optimismo. El enfoque actual repite al pasado fracasado: construir viviendas a como dé lugar, lo cual contradice el discurso socialista de la participación de la gente, de su capacitación, de la producción endógena, de aprovechar nuestras potencialidades y recursos, de prevenir más que de curar, etc.

Hay que insistir con un enfoque alternativo: producción masiva de tierra urbanizada, estímulo y apoyo a la industrialización de la vivienda y asistencia técnica y económica a las comunidades.

De estas tres acciones, la producción de tierra dotada con vialidad, servicios públicos y equipamientos urbanos, es estratégica para una eficaz política urbana y de vivienda debido a lo requerido para llevarla a la práctica ¿Por qué?: Porque obliga a la planificación y ordenación del territorio nacional.

Porque aprovecha los sitios factibles para el uso de vivienda y servicios sin afectar a otros sectores (industrial, alimentario, etc.) Porque exige una política de desarrollo urbano y de vivienda.

Porque contribuye al crecimiento y ampliación ordenada de las ciudades.

Porque promueve la creación de nuevas ciudades para completar el sistema nacional de ciudades.

Porque requiere coordinación de los diferentes ámbitos de gobierno, nacional, estadal, municipal y comunal.

Porque pone a disposición de los constructores públicos, privados y comunitarios, de tierra urbanizada para los diversos modos de producción de viviendas.

Porque obedece a una visión preventiva de las necesidades urbanas y de vivienda.

Porque se anticipa a las invasiones indeseadas de terrenos y de edificaciones.

Porque evita la creación de zonas marginales en las ciudades.

Porque se puede atender a mayor número de familias anualmente.

Porque garantiza un horizonte claro de necesidades de insumos, materiales y servicios, para la construcción.

Porque estimula la industrialización y sistematización de componentes y sistemas constructivos de diversidad de materiales y tipos de viviendas.

Porque exige la asistencia técnica y financiera a las comunidades.

Porque abre un frente riquísimo y amplio de oportunidades para que la gente construya y bien, sus viviendas, según cultura, tamaño familiar, expectativas, condiciones socio-económicas, en fin, como les guste, puedan y necesiten.

Porque el Estado asume su rol de conductor del proceso urbano y de la vivienda y los sectores privados y comunitarios comparten responsabilidades de ejecución según capacidades y necesidades.

Pero ¿qué hace falta para adelantar cualquier iniciativa en este sector? Que se defina un líder institucional. Que un Ministerio concentre la política, planificación, coordinación y control del ordenamiento y desarrollo territorial, urbano y de la vivienda.

El resto del ejecutivo nacional, estadal, municipal, comunal, privados y empresas, incluyendo Pdvsa, contribuyen y responden a los lineamientos y conducción de ese Ministerio. Hoy convive una dispersión de criterios, políticas, acciones, recursos, toma de decisiones, insostenible y peligrosa que atenta contra la salud socialista.

Ello a pesar de que hay buenas iniciativas aisladas que pueden ser exitosas, pero desvinculadas de la acción única, estratégica y coordinada del Estado. Es la hora de tomar la gran decisión en lo urbano y la vivienda ¿Quién la toma?



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